Historia de la comuna

fotos-historicas-1El nombre de Pichilemu significa “bosque pequeño”, del mapudungun pichi (pequeño) y lemu (bosque). Sus pobladores al momento de la conquista española, eran indígenas de lengua mapuche de la cultura Aconcagua, denominados promaucaes.
Hacia fines del siglo XIX los propietarios de las tierras donde se edificó Pichilemu eran Laureano Gaete y Ninfa Vargas, donde se emplazaban sólo las viviendas de los propietarios y las de sus inquilinos. Un hito en el desarrollo de la comuna fue la construcción de un muelle encargado por la familia Ortúzar Cuevas, propietaria de la Hacienda San Antonio de Petrel, que servía para el embarque de productos agropecuarios de la zona. Luego Daniel Ortúzar construyó galpones y casas para los empleados, ubicadas en la avenida que hoy lleva su nombre, lo que dio vida al primer trazado urbano del pueblo.
Durante la Guerra Civil de 1891 el muelle de Pichilemu fue incendiado por fuerzas leales al Presidente Balmaceda para luego ser reconstruido como muelle fiscal que posteriormente fue destruido por causas naturales, siendo clausurado en 1916.
fotos-historicas-6Tras estos hechos, los herederos de Laureano Gaete y Ninfa Vargas, después de algunos pleitos y discordias, fundaron la población de Pichilemu, encargando su trazado al ingeniero Emilio Minchón.
Acabada la guerra, Pichilemu obtuvo el título de comuna autónoma el 22 de diciembre de 1891, gracias al decreto firmado por el presidente Jorge Montt. La Municipalidad comenzó a funcionar en 1894, siendo su primer Alcalde José María Caro Martínez, padre de José Caro Rodríguez, primer Cardenal de la Iglesia Católica chilena.
Al costado poniente de la propiedad de los Gaete, Don Agustín Ross Edwards compró unos predios, atraído por las bellezas naturales del lugar, que se presentaban ideales para llevar a la realidad su anhelado sueño de construir un balneario que satisfaciera los requerimientos de los turistas más exigentes de esa época. Con el transcurso del tiempo el balneario de Pichilemu se convirtió en un lugar excepcional y principal destino turístico de la región, dadas las diversas obras de mejoramiento urbano que ejecutara, imprimiéndoles un sello de distinción con gran influencia europea, especialmente inglesa, tanto en sus construcciones como en el trazado de la población. Su deseo era que Pichilemu tuviera similitud con famosos balnearios europeos, por ello las características tan particulares de sus construcciones, las cuales a pesar del tiempo, todavía es posible apreciar. Hoy conforman el barrio Ross, declarado Zona Típica por el Consejo de Monumentos Nacionales en 2004.